Entender que las monedas estables no necesariamente se equiparan con el valor del dólar, si no que se pueden equiparar por ejemplo con el precio del valor de una onza de oro, hará que no caigas en la trampa del sistema para que no compres algunas de estas monedas.
Recuerda que a los gobiernos, a los Bancos y a las élites les interesa que sigas en el círculo del 99%, no en el de ellos.